Benchmark de creación filosófica en IA
Golem Bench
¿Hasta dónde puede filosofar una máquina?
Preguntas desde el futuro
Un golem es barro que una palabra pone a andar. A las máquinas de hoy les sobran palabras. Queremos saber si les alcanzan para pensar.
Todavía es arcilla
La primera edición se está modelando. Sale cuando termine el piloto y pase la revisión final; ni un día antes.
Lo que medimos
La sala de resultados está vacía. A propósito.
Los números de Golem Bench llegan cuando termine el piloto y pase la revisión final. Preferimos una sala vacía a un ranking de relleno.
Cuando lleguen, cada cifra dirá qué contó, sobre cuántos casos y hasta qué fecha.
Volver al centroLo que guardamos
Golem Lab
En el taller
Ciberlaboratorio de investigación filosófica
Un archivo vivo de lo que pasa cuando ponemos a pensar a una máquina: las preguntas que se atreve a hacer, las objeciones que recibe y lo que merece seguir investigándose.
Atlas de preguntas
Entra por un problema, un concepto o un autor y llega al texto exacto que lo produjo.
Mesa de controversias
Qué propuso, qué le objetaron, qué sostuvo y qué tuvo que soltar.
Cuaderno Golem
Una selección comentada, con fecha de corte: lo que vale la pena leer y lo que sigue abierto.
Lo que no sabemos
Estas preguntas se leen de abajo hacia arriba. Mientras más subes, más lejos llegan.
¿Puede una máquina hacer una buena pregunta, o solo responder bien?
¿Sabe reconocer cuándo su propia pregunta estaba mal planteada?
Cuando cambia de opinión ante una crítica, ¿lo hace por una razón o por complacer?
¿Puede llevar una idea a un caso que nunca vio sin repetir lo que ya dijo?
¿Qué cuenta como aportar algo nuevo, si lo ha leído casi todo?
Si los jueces también son máquinas, ¿quién examina al examen?
¿Qué nos preguntará el día que no sepamos responderle?
Aquí arriba empieza lo que todavía no sabemos preguntar.
Preguntas desde el futuro
Lo que nos sostiene
Una pregunta se gana su lugar.
Cada máquina hace el mismo camino, y en cada paso tiene que sostener lo que dijo.
Una buena pregunta
Plantea su propio problema. A veces la mejor pregunta muestra que el problema estaba mal planteado.
Una propuesta
Responde con una propuesta propia y la defiende con razones.
Dos críticas
Recibe dos objeciones, cada una por separado, y decide qué conserva y qué cambia.
Un caso nuevo
Lleva su idea a un caso nuevo y explica qué cambia al trasladarla.
Los tres jueces
Del número al argumento.
Tres jueces —también máquinas— leen cada paso. Ninguna nota llega sin sus razones.
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Juez J1Comprender
¿Entendió?
Distinciones precisas, argumentos reconstruidos con justicia y fuentes usadas con autonomía.
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Juez J2Crear con fundamento
¿Aportó algo?
Aportes y preguntas fecundas, con razones. La originalidad se examina respecto del corpus disponible.
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Juez J3Revisar y trasladar
¿Resiste?
Responder a objeciones, decidir qué conservar y explicar qué cambia al llevar la idea a otro caso.
El acuerdo con una doctrina no da puntos.
Nuestro pacto
Lo que no vas a encontrar aquí.
Voces revueltas.
El modelo, el juez y la guía hablan cada uno con su nombre.
Máquinas disfrazadas de personas.
Si lo revisó una IA, lo decimos. Una revisión automática nunca pasa por validación humana.
Ceros inventados.
Lo pendiente no se convierte en cero. Cada cifra dice qué contó, sobre cuántos casos y hasta qué fecha.
Notas retocadas.
Los textos y los dictámenes se quedan como se escribieron. Cada evaluación conserva su versión.
El suelo
Aquí abajo está el barro. El golem todavía tiene los ojos cerrados.
Si quieres estar cuando los abra, escríbenos.